domingo, 23 de octubre de 2016

18 cumpleaños de google.




 18 cumpleaños de google. Cosas que se hacían antes de que apareciese Google.


Google ha cumplido 18 años. En realidad, no es tanto. Pero el buscador (y el resto de sus servicios) es tan ubicuo que en ocasiones nos parece sinónimo de todo internet. Pero, obviamente, había internet antes de Google. 

  • ¿Dónde buscábamos antes de Google?

Google no fue el primer buscador ni tampoco fue el más popular durante sus primeros años. Yahoo, Altavista y Lycos eran algunos de los sitios a los que preguntábamos dudas importantes.

Pero hoy en día, las webs de Google son las más visitadas de internet y la empresa controla el 65% de las búsquedas, como explica Andrew Keen en Internet no es la respuesta. En mercados como Italia y España se llega a superar el 90%. Otro dato: en 2014 se hacían 4 millones de consultas por minuto en este buscador.





  • ¿Y seguimos visitando las bibliotecas?

El Ministerio de Cultura publica datos, pero solo desde 2010: el número de visitas a las bibliotecas públicas permanece estable en torno a las 2,7 por habitante desde entonces.

El buscador es tan popular que se habla de “googlear”, verbo que en inglés, to google, está incluido desde 2006 en los diccionarios de Oxford y de Merriam-Webster, que documenta su primer uso en 2001. Ya en 2002 fue una de las palabras del año para la American Dialect Society, que consideró que la expresión del año fue “armas de destrucción masiva”.

  • ¿Antes memorizábamos más?

Google es uno de los servicios que funciona a modo de “memoria externa”, como escribe Clive Thompson en Smarter Than You Think. Hay mucha información que no necesitamos ni siquiera anotar, ya que podemos buscarla muy fácilmente. También podemos incluso buscar entre nuestros documentos, si usamos Google Docs, con lo que no hace falta ni que tengamos todo nuestro trabajo organizado.


  • ¿Cómo enviábamos mails?

Gmail existe desde 2004. En 2015 había más de 100 millones de usuarios registrados en el servicio de correo de Google y se ha convertido (casi) en un estándar: es muy habitual tener una dirección de nuestra empresa para el trabajo y otra de Gmail que consideramos particular.

Antes de Gmail, era común que abriéramos cuentas de correo en Hotmail (hoy Outlook) y Yahoo (que, por cierto, sigue siendo la tercera web más visitada), además de en otros servicios ya fallecidos como Terra, Eresmas y Mixmail, entre otros.

Son muchos quienes lamentan que cada vez escribimos correos electrónicos más cortos y más funcionales, y que ya no dedicamos tanto tiempo a intercambiar correspondencia con otras personas. Quizás, sea por influencia del móvil: muchas veces contestamos desde el teléfono, donde no es tan agradable pasar un rato tecleando. Otros van más allá y sugieren que antes de internet escribíamos cartas, hábito que no se ha visto reemplazado, sino que simplemente ha muerto.
 
  • ¿Cómo sabíamos dónde estábamos?

Hoy en día es casi imposible perdernos. Abrimos el móvil y tenemos a mano Google Maps, la app de localización más usada si exceptuamos a los usuarios de Apple: Apple Maps viene preinstalada en los iPhone y hasta la llegada de la nueva versión del sistema operativo de la compañía, ni siquiera se podía borrar.

Google Maps existe desde 2005 y aunque no ha reemplazado del todo a los navegadores GPS y a los planos de papel, se usa a menudo para saber dónde queda el bar en el que nos están esperando y para programar viajes por carretera.

Antes se utilizaban muchas más guías de papel, ya fueran las de ciudades que consultaban los taxistas como las de carreteras que estaban guardadas en muchos de los coches de nuestras familias. Tenían su propia ley de Murphy: la información más importante siempre quedaba en un borde o en un doblez.

También consultábamos otros servicios online para programar rutas largas, como Vía Michelin y la Ruta Campsa (hoy Guía Repsol), por poner dos ejemplos.

  • ¿Demasiado poder para una sola empresa?

Por poco que entremos en Internet, lo normal es usar Google varias veces al día. Ya sea para buscar algo, para ver un vídeo (YouTube es propiedad de Google desde 2006) o para leer algún blog (Google compró Blogger en 2003).

Se trata de la segunda marca global más valiosa, después de Apple y según la revista Forbes. Y todo esto gracias a un modelo de negocio que en ocasiones se ha llamado Googlenomics y que ha sido replicado por muchas empresas de internet. Consiste en ofrecer gratis sus servicios a los consumidores, que a cambio proporcionan, muchas veces sin saberlo, toda la información que la empresa puede extraer: qué buscan, desde qué dispositivo, a qué horas, qué páginas visitan (el navegador Chrome también es de Google) y por dónde se mueven, entre otros datos que comentábamos en este artículo.

Su objetivo: vender publicidad. Le va bien, ya que en 2015 Google se llevó la mitad de los ingresos publicitarios en Estados Unidos.

Como recuerda Keen, “todos trabajamos gratis para Facebook y Google, fabricando los datos personales que hacen que estas empresas sean tan valiosas”. Este modelo permite a la empresa contar con 46.000 empleados, que en su opinión es muy poco para los ingresos que genera, sobre todo en comparación con otras compañías que mueven volúmenes de negocio comparables.


En mi opinión, Google es una herramienta muy útil y fácil de utilizar. Todas las respuestas a nuestras preguntas están ahí. Sin embargo, es una lástima que se hayan reemplazado los libros (entrre otras cosas) por internet. Nos acomodamos demasiado teniendo tan metido en la cabeza que TODO está en internet, todo esfuerzo que se hacía anteriormente por aprender o buscar la respuesta a alguna inquietud que se tuviera ahora se reduce a buscar en internet, y en unos pocos segundos tienes la respuesta. Y nos conformamos con eso.










4 comentarios: